martes, 28 de febrero de 2012

27/02/2012 - La balanza del baño

Por Anónimo


La balanza del baño es como un despertador a la que le ha pasado una aplanadora por encima.      
Ser balanza, de esas, es una faena porque solo se te sube encima gente gorda.              
Imagínate que manera de empezar el día, te despertás y lo primero que te ocurre es que un gordo en pijama se te sube encima y te mira mal como diciendo "balanza, por tu culpa soy gordo", eso no es justo, ¿que han hecho las balanzas para merecerse eso?
Tienen que vivir tumbadas en el suelo del cuarto del baño con lo frío que está y lo malísimo que eso para el reuma, aun así, las balanzas nos tratan bien. Por ejemplo cuando uno se sube a una balanza de baño va nervioso, es como presentarse a un examen, de hecho siempre intentamos subirnos pesando poco, pisamos suavemente como para engañar a la báscula, no? y la balanza lo nota.
Por eso estos aparatos se lo piensan antes de darnos el dato, dudan, te subís a la balanza y hace tikitikitik... 98, te asustas, decís "no!" y la balanza retrocede, que no...62! ah, menos mal!... pero vuelve a oscilar...90 y gritas "mierda!", y rebota otra vez... 68, bueno no está mal, y al final acabás llegando a un acuerdo con la balanza, 70 ni para tí ni para mí.
¿En qué momento entra una balanza en casa? bueh, te la regalan, mala onda, no? porque regalar una balanza es como regalar un desodorante, parece una indirecta,  o es que de repente uno dice: "Ah, me voy a comprar una balanza", eso solo puede pasar un lunes, todo el mundo empieza el régimen un lunes, el lunes hay un quilombo en las tiendas de balanzas.
- Hola quiero una balanza
- ¿Cual quiere?
- Bueno quiero una que...para mi, que pueda pesar entre 40 y 200 kilos, bueh...no creo que vaya a engordar tanto pero mejor me aseguro.
Una vez vi una que pesaba hasta 220, era como el cuenta kilómetros de un coche, un tipo que pese 220 kilos, ¿para qué mierda quiere una balanza? con esa tripa no puede ver ni siquiera los números, no?
Adquirilá y podrás disfrutar del placer de conocer las masa y los pesos de lo que quieras, de hecho, todos hacemos experimentos de pesar en la balanza cosas que no son personas, no? Hay un experimento fantástico que todo el mundo hace pero nadie lo quiere reconocer, sucede cuando tenes ganas de ir al baño, que están las heces llamando ahí a las puertas del esfínter, y te parás, antes de hacer la deposición pasas por la báscula y te pesas, vas al inodoro, haces lo que tenes que hacer, luego más relajado, te volves a pesar, haces la resta y sabes exactamente cuánto hiciste de caca, lo recomiendo, el saber no ocupa lugar y la otra manera de saber cuánto pesa lo que hiciste es demasiado humillante para las pobres balanzas que no nos aguantan y no nos soportan y solamente ellas saben, cuan pesados podemos llegar a ser los seres humanos.

1 comentario:

  1. A ver, me voy a echar un garco y despues te cuento.

    ResponderEliminar